Scrum: qué es y cómo puede salvar tu proyecto

¿Alguna vez os ha pasado que un cliente os pide cambios y mejoras en pleno proyecto y tenéis que volver a trabajar sobre vuestros pasos?

A la hora de coordinarnos con un cliente, programar las revisiones intermedias y trabajar de forma eficiente es la clave para conseguir una buena gestión de los recursos (y de nuestros nervios).

Por eso, aplicar metodologías ágiles es muy útil para adaptar un trabajo a los objetivos de cada cliente.

Una de las más utilizadas es Scrum. ¡Te la descubrimos!

¿Qué es la metodología Scrum?

Este modelo está orientado a fomentar el trabajo en equipo entre el cliente y el proveedor. De esta forma, se optimiza la productividad, la motivación y el compromiso de todos los miembros implicados en un proyecto.

La finalidad es que todos los integrantes del equipo avancen en conjunto de manera gradual y logren entregar un producto de calidad en los tiempos y con los costes planificados.

etapas scrum

Las etapas en la metodología ágil Scrum

¿Dónde se puede aplicar?

Scrum permite abordar proyectos complejos que necesitan rapidez y flexibilidad a la hora de ejecutarlos .

La estrategia que sigue está orientada para poder gestionar bien los errores que se pueden cometer en procesos que son muy largos. Esto asegurará que se cumplen los objetivos establecidos.

Por eso, su uso se ha extendido mucho en el campo del desarrollo de sistemas a medida, proyectos informáticos o desarrollo de software y apps.

Algunas de las empresas pioneras en implementar metodologías ágiles son Honda, Canon, Apple o Facebook.

¿Cuáles son las etapas de la metodología Scrum?

Lo primero es definir los objetivos y el alcance que se espera que tenga el producto o servicio que vamos a desarrollar. Es importante priorizar según el valor que genere respecto a los costes y las necesidades del usuario.

Una vez están claras las metas del proyecto, el siguiente paso es dividirlo en SprintEsto son cada una de las fases en las que el cliente prueba el producto y lo aprueba o sugiere que se haga algún cambio.

Cada Sprint tiene que dar un resultado (casi) completo. Es decir, que en cualquier momento se pueda entregar algo prácticamente definitivo.

A estas modificaciones se les asigna una «prioridad». Se decide si se van a realizar en el momento o se quedan en un segundo plano (o Product Backlog del proyecto) pendientes de ejecutarse.

Por último, una vez se han llevado a cabo los Sprint acordados, se hace la entrega del producto final.

Roles en la metodología scrum

Los roles en la metodología ágil Scrum

 

En Scrum hay varios roles que suelen ser fijos:

– Product Owner: tiene el papel más importante dentro del proyecto. Suele ser el cliente o un representante del mismo. Se encarga de transmitir las necesidades y objetivos del negocio al equipo, decide las características que tendrá, intenta buscar que se maximice el valor de la inversión y revisa el producto y propone cambios al final de cada Sprint.

– Master Scrum o facilitador: elimina los obstáculos que pueden hacer que el equipo no cumpla su objetivo.

– Development team Member: son los encargados de crear el producto/servicio con las especificaciones que se hayan dado. Suele ser un equipo multidisciplinar y de no más de 10 personas.

 

Un ejercicio para empezar a usar Scrum

Es súper importante estimar el tiempo que se va a invertir en cada Sprint y en el total del proceso. Es recomendable aplicar algunas técnicas que involucren a todos los miembros del equipo para tomar este tipo de decisiones.

Una muy útil es el Planning Poker.  utiliza mucho para estimar la complejidad y/o el esfuerzo que hace falta para completar una tarea (y, por tanto, el tiempo que se necesitará para llevarla a cabo).

Cada participante tiene una baraja de 13 cartas customizadas como en la imagen. El cliente (o el dinamizador) cuenta el objetivo que tiene y ¡comienza el juego!

planning poker

Un ejemplo de cómo tienen que ser las cartas de Planning Poker

Cada uno debe poner sobre la mesa y boca abajo (los demás no tienen que verlo todavía) la puntuación que cree necesaria para poder llevar a cabo esa misión que se ha explicado al inicio.

Cuando todos la tengan, todo el mundo da la vuelta a sus cartas a la vez.

Si hay calificaciones muy dispares cada persona explicará el por qué de su decisión para intentar llegar a un consenso. Si no fuera así, se puede volver a repetir la votación.

¿Crees que este tipo de metodologías son de verdad útiles en las empresas? Si quieres saber más sobre Scrum y cómo aplicarlo en tu día a día podemos ayudarte.

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